Medellín, 6 de enero de 2026 – La Fiscalía General de la Nación anunció la judicialización de dos hombres por una agresión brutal motivada por discriminación y odio contra dos mujeres trans, ocurrida dentro de una estación de Policía en el corregimiento de Altavista, suroccidente de Medellín. Los procesados, identificados como Luis Felipe Bedoya Hurtado y Saúl Enrique Villanueva Wanderliner, enfrentan cargos por lesiones personales agravadas en un caso que ha generado indignación y preocupación por la seguridad de la población LGBTIQ+ en espacios de custodia estatal.
Los hechos se registraron la mañana del viernes 2 de enero de 2026, al interior de la estación de Policía de Altavista, donde las dos víctimas se encontraban recluidas. Según la investigación preliminar de la policía judicial, las mujeres trans estaban durmiendo en una celda cuando una de ellas despertó al sentir que sus pies ardían y vio fuego en la colchoneta. Al pedir auxilio desesperadamente para que las dejaran salir, los agresores presuntamente las amenazaron de muerte por su pertenencia a la comunidad LGBTIQ+.
Posteriormente, los señalados les arrojaron aceite caliente y les prendieron fuego, causándoles quemaduras y heridas graves en diferentes partes del cuerpo. Una de las víctimas recibió una incapacidad médico-legal de 20 días, mientras que la otra también presentó lesiones significativas que requirieron atención hospitalaria.
Inicialmente, la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá y organizaciones defensoras de derechos LGBTIQ+, como Caribe Afirmativo, reportaron que el incidente ocurrió en medio de una riña dentro de la estación. Sin embargo, la Fiscalía descartó esa versión y estableció que se trató de un ataque deliberado impulsado por prejuicio y odio, lo que agrava la responsabilidad penal de los procesados.
Este caso se suma a la alarmante estadística de violencia contra la población diversa en Antioquia, departamento que concentra la mayor cantidad de crímenes de odio en Colombia. Según datos recientes, de 52 casos registrados a nivel nacional, 23 ocurrieron en Antioquia, consolidándolo como el territorio más peligroso para la comunidad LGBTIQ+.
Organizaciones como Caribe Afirmativo y Red Comunitaria Trans condenaron el hecho y exigieron garantías de protección para personas privadas de la libertad pertenecientes a esta población, así como una investigación exhaustiva sobre posibles fallas en los protocolos de seguridad dentro de la estación policial. “Es inaceptable que en un lugar donde deberían estar protegidas, las mujeres trans sean víctimas de violencia transfóbica”, manifestó una vocera de la Red Comunitaria Trans.
La Fiscalía avanza en el proceso de imputación y solicitará medida de aseguramiento en centro carcelario para los dos hombres, mientras las víctimas reciben acompañamiento psicosocial y médico. Este episodio pone de nuevo en el centro del debate la necesidad de políticas efectivas contra la discriminación y la violencia de género en instituciones públicas.

