Brutal pelea en un partido de hockey sobre hielo marca el inicio de la temporada 2026 de la NHL con un nocaut viral. Ryan Reaves de los San José Sharks cayó inconsciente tras un intercambio de golpes con Mathieu Olivier de los Columbus Blue Jackets, reeditando un enfrentamiento previo entre ambos.
Contexto del Incidente
La riña ocurrió el 6 de enero de 2026 en el SAP Center durante el segundo período del partido entre San José Sharks y Columbus Blue Jackets, que los locales ganaron 5-2. Justo después de que Zach Werenski anotara para los Blue Jackets, recortando el marcador a 2-1 y elevando la moral del equipo, Reaves aceptó el desafío de Olivier para una pelea mano a mano. Ambos jugadores soltaron sus palos y guantes, como dicta la tradición, y se enzarzaron en golpes mientras los árbitros observaban sin intervenir, conforme a la Regla 56 de la NHL que permite estas “grescas” con penalizaciones de cinco minutos en la banca.
Desarrollo de la Pelea
Olivier, quien ya había vencido a Reaves en un combate épico a inicios de 2025 cuando este jugaba para los Toronto Maple Leafs, conectó un golpe final que dejó al veterano de 38 años desplomado e inconsciente en el centro de la pista por varios segundos. Reaves recibió atención médica inmediata, pero se recuperó en el vestuario y regresó al hielo en el tercer período, declarando después: “Pasé sin problemas”. Olivier explicó: “Le pregunté y él aceptó el duelo. […] Cuando sentí que caía, intenté sostenerlo, como todos hacemos”.
Reacciones y Antecedentes
El video del nocaut se viralizó rápidamente en redes sociales, generando debate sobre la violencia en la NHL, aunque estas peleas forman parte de su cultura para liberar tensiones. Este no fue el primer choque entre Reaves, conocido por su historial de fights, y Olivier, consolidando su rivalidad como una de las más intensas de la liga. Fuentes como HockeyFights.com catalogaron el encuentro como uno de los más brutales del año.
Implicancias en la NHL
La Regla 56 exige que un puño ataque mientras el otro sujeta la camiseta del rival para mantener el equilibrio, y los involucrados cumplen su penalización post-pelea. Aunque Reaves evitó lesiones graves, el incidente reavivó críticas sobre los riesgos de permitir riñas en un deporte de alta velocidad, pero la liga lo ve como tradición que energiza a los fanáticos.

