Bogotá, 6 de enero de 2026 – El Gobierno nacional definió su estrategia de financiamiento para el año 2026 mediante el Decreto 1478 de 2025, que autoriza la emisión de hasta 152 billones de pesos en Títulos de Tesorería (TES) Clase B. La medida, firmada por el Ministerio de Hacienda, busca atender las crecientes presiones sobre las finanzas públicas en un contexto de mayores costos de endeudamiento y necesidades de gasto corriente.
Los TES son instrumentos de deuda pública que el Estado coloca entre inversionistas institucionales –como bancos, fondos de pensiones y de inversión– y, en menor medida, personas naturales. A cambio del préstamo, el Gobierno se compromete a devolver el capital en un plazo determinado y a pagar intereses periódicos, similares a un crédito bancario tradicional.
De acuerdo con el decreto, el Ministerio de Hacienda podrá emitir hasta 85,25 billones de pesos en TES destinados a cubrir las apropiaciones presupuestales autorizadas para 2026, es decir, los gastos operativos del Estado, incluyendo funcionamiento de entidades públicas, transferencias sociales, subsidios y ejecución de proyectos de inversión.
Adicionalmente, se autorizan 67 billones de pesos en operaciones de manejo de liquidez, conocidas como TES de corto plazo o “disponibilidades”, que permiten al Gobierno contar con recursos inmediatos para atender obligaciones urgentes como pago de nómina, giros a territorios, pensiones o vencimientos de deuda previa.
El monto total autorizado alcanza así los 152 billones de pesos, una cifra significativa que refleja tanto el tamaño del presupuesto nacional como el esfuerzo por refinanciar pasivos existentes en un entorno de tasas de interés elevadas.
Analistas del mercado destacan que el costo de la deuda pública colombiana se ha encarecido en los últimos años debido al ciclo de alzas en las tasas del Banco de la República y a la percepción de riesgo soberano. Esto implica que las nuevas emisiones de TES probablemente se colocarán a rendimientos más altos que en períodos anteriores, incrementando la carga de intereses para las finanzas públicas en el mediano plazo.
“El Gobierno enfrenta un doble desafío: financiar el gasto sin afectar la sostenibilidad fiscal y hacerlo en un mercado donde el costo del dinero es mayor”, señaló un experto en deuda pública consultado por este medio.
El Ministerio de Hacienda ha enfatizado que la estrategia busca mantener un perfil de deuda prudente, priorizando emisiones en pesos para reducir riesgos cambiarios y extendiendo plazos cuando las condiciones del mercado lo permitan. No obstante, el volumen autorizado para 2026 supera en magnitud algunas proyecciones iniciales, lo que pone de relieve la presión fiscal derivada de compromisos adquiridos y la menor dinámica de recaudo tributario observada en ejercicios recientes.
El decreto entra en vigencia de inmediato y faculta al Ministerio a realizar subastas periódicas de TES a lo largo del año, según las necesidades de caja del Tesoro Nacional. Los inversionistas seguirán atentos a las señales macroeconómicas y a las calificaciones crediticias para determinar la demanda y los rendimientos finales de estas colocaciones.
En un año que marcará el cierre del actual gobierno, la ejecución exitosa de este plan de financiamiento será clave para garantizar la estabilidad de las cuentas públicas y el cumplimiento de las metas fiscales establecidas en el Marco Fiscal de Mediano Plazo.

